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ExpertoEnClima

Guía

Aerotermia con fancoils o por conductos

La aerotermia es la misma máquina para todos; lo que cambia el confort, el precio y si tendrás aire acondicionado en verano es cómo repartes esa energía por la casa. Con agua —radiadores, suelo radiante— o con aire —fancoils, conductos—. Esta guía va de la vía del aire, que es la única que te da frío de verdad.

Actualizada el 11 de agosto de 2026. La escribimos y la revisamos nosotros; si ves algo mal, dínoslo.

Agua o aire: la decisión de fondo

Una bomba de calor de aerotermia produce agua caliente en invierno y agua fría en verano. Lo que decides al elegir emisor es cómo llega esa energía a las habitaciones, y solo hay dos familias:

  • Emisores de agua: radiadores y suelo radiante. Entregan el calor sin mover aire. Son los más silenciosos y confortables, y los tratamos en la guía de radiadores o suelo radiante.
  • Emisores de aire: fancoils y conductos. Soplan aire a través de una batería por la que circula el agua de la máquina. Son los de esta guía, y los únicos que dan aire acondicionado completo en verano.

La regla práctica para no perderse: si el verano te importa tanto como el invierno, necesitas aire en alguna parte de la casa. Si lo que quieres es la mejor calefacción posible y el frío te da igual, la vía del agua es mejor. Y la combinación —suelo radiante para el invierno, fancoils para el verano— es lo que se monta cuando el presupuesto llega, porque cada sistema hace lo que mejor sabe.

Qué es un fancoil (y por qué resuelve las dos estaciones)

Un fancoil —«fan» de ventilador y «coil» de batería— es, literalmente, un intercambiador con un ventilador detrás. Por la batería circula el agua que le manda la aerotermia: caliente en invierno, fría en verano. El ventilador empuja el aire de la habitación a través de esa batería y lo devuelve caliente o frío. Nada más. Esa simplicidad es su virtud: el mismo aparato y el mismo circuito sirven todo el año.

Los formatos que te van a ofrecer:

  • Mural. Parece un split de aire acondicionado colgado de la pared, y funciona parecido, pero con agua. El más habitual en reforma porque se instala sin obra grande.
  • De suelo o consola. Va abajo, donde antes estaba el radiador. Útil precisamente por eso: aprovecha el recorrido de tuberías existente y no rompe la estética de la habitación.
  • De techo, cassette. Empotrado en falso techo con rejilla a cuatro caras. Muy discreto, típico de salones grandes y locales.
  • Conductable. Oculto en falso techo y conectado a conductos que reparten a varias estancias. Es la solución de la sección siguiente.

Lo que hay que tener claro antes de decidirte: el fancoil necesita desagüe. En verano el aire condensa agua sobre la batería fría, igual que un vaso frío en agosto, y esa agua tiene que ir a algún sitio. Es una tubería más que hay que prever en el proyecto, y es la causa número uno de goteras en instalaciones mal rematadas.

Y una diferencia técnica que se nota en la factura: el fancoil necesita agua algo más caliente que el suelo radiante para dar el mismo calor, porque tiene mucha menos superficie de intercambio. Cuanto más caliente le pides el agua a la bomba de calor, menos rinde. No es dramático, pero es la razón real de que el suelo radiante gane en eficiencia.

Conductos: una máquina y rejillas por toda la casa

La versión «no se ve nada» del fancoil. Una unidad conductable se esconde en el falso techo —normalmente del pasillo o de un baño— y desde ahí unos conductos llevan el aire a rejillas repartidas por las habitaciones. En la casa no hay aparatos a la vista: solo rejillas.

Lo que hace falta para que sea viable:

  • Altura para el falso techo. Del orden de 25-30 cm en la zona de paso, más lo que pida el remate. En viviendas de techos bajos es lo que la descarta.
  • Un recorrido lógico. Los conductos tienen que llegar a todas las estancias sin dar vueltas absurdas: cuanto más retorcido el trazado, más ruido y menos caudal en la última rejilla.
  • Retorno bien resuelto. El aire que sale tiene que volver a la máquina. Si el retorno está mal planteado, el sistema se ahoga y la habitación con la puerta cerrada no se climatiza.

Si quieres temperaturas distintas por habitación, se añade zonificación: compuertas motorizadas en cada ramal y un termostato por zona. Encarece el capítulo de control, pero es la diferencia entre climatizar la casa entera para tener bien un dormitorio y climatizar solo lo que usas. En una vivienda con horarios dispares, se amortiza.

Un caso frecuente y muy favorable: si ya tienes aire acondicionado por conductos instalado, buena parte de la obra está hecha. Cambiando la unidad interior por una conductable de agua puedes aprovechar el falso techo, los conductos y las rejillas, y pasar a tener calefacción y agua caliente con la misma red. Es de las reformas más agradecidas que existen.

Los cuatro emisores, comparados

Emisor ¿Da frío? Rendimiento Obra Encaja bien en
Radiadores existentes No El más bajo: piden agua caliente Ninguna Sustituir la caldera sin tocar nada más
Suelo radiante Refresca, no enfría El mejor: agua templada Levantar el pavimento Obra nueva y reforma integral
Fancoils Sí, completo Intermedio Poca: tubería y desagüe Reforma sin obra y pisos
Conductos Sí, completo Intermedio Falso techo Casas con altura o con conductos ya hechos

Ninguno es «el bueno». El radiador es gratis si ya lo tienes, el suelo radiante es el más eficiente pero es obra, y el aire es el único que resuelve el verano. La instalación que mejor envejece suele ser la que mezcla: agua abajo para el invierno, aire para los meses de calor.

El verano: lo que solo consigues con aire

Aquí conviene ser preciso, porque es donde más expectativas se rompen. Con suelo radiante refrescante se hace circular agua fría por el suelo y la casa baja unos grados: es agradable, silencioso y muy eficiente, pero no deshumidifica. En un agosto húmedo de costa, quitar grados sin quitar humedad no da la sensación de un aire acondicionado. Y hay un límite físico: si enfrías el suelo por debajo del punto de rocío, condensa agua y el pavimento se moja. Por eso los sistemas serios limitan la temperatura mínima del agua y ese refrescamiento es siempre suave.

El fancoil sí deshumidifica, porque el aire pasa por una batería fría y suelta ahí la humedad —esa es el agua que va al desagüe—. Es la razón de fondo por la que, si en tu zona el verano aprieta, hace falta aire en alguna parte de la casa aunque el invierno lo resuelvas con suelo radiante. Una configuración muy común y sensata: suelo radiante en toda la vivienda y un par de fancoils en salón y dormitorio principal.

Monobloc o bibloc: la otra decisión

Además de cómo repartes la energía, hay que decidir dónde acaba el circuito de refrigerante y dónde empieza el de agua. Son las dos arquitecturas que verás en cualquier presupuesto:

Monobloc

Todo el circuito frigorífico va dentro de la unidad exterior, cargado y sellado de fábrica. A la vivienda solo entran dos tuberías de agua. Ventajas: instalación más sencilla, menos obra dentro de casa y nada de refrigerante recorriendo zonas comunes, lo que en pisos y comunidades simplifica mucho. La contrapartida es que esa agua está a la intemperie: en zonas de heladas hay que protegerla con anticongelante o con las resistencias y la función antihielo del propio equipo.

Bibloc (o split)

El refrigerante llega hasta una unidad interior —el módulo hidráulico— y es ahí donde se calienta el agua. Aguanta mejor los inviernos duros porque no hay agua expuesta al frío exterior, y suele dar algo más de rendimiento en condiciones extremas. A cambio, hay que montar y cargar en obra la línea frigorífica, lo que exige más oficio y ocupa un espacio interior adicional.

Un apunte que conviene no malinterpretar: que el monobloc venga sellado de fábrica no significa que valga cualquiera para instalarlo. La máquina lleva gases fluorados, y su mantenimiento y cualquier intervención sobre el circuito siguen exigiendo técnico con carné. Lo explicamos en la guía de gases fluorados.

Los errores que estropean una instalación por aire

  • Fancoils justos de tamaño. Un equipo pequeño obligado a ir siempre a máxima velocidad es ruidoso y decepciona. Mejor uno holgado girando despacio.
  • Olvidar el desagüe de condensados. O ponerlo sin pendiente. Se descubre el primer día de calor húmedo, con el agua cayendo por la pared.
  • Conductos mal trazados o sin retorno. Caudal desigual, ruido de aire y habitaciones que no llegan. Es un fallo de proyecto, no de máquina, y arreglarlo después es carísimo.
  • Rejilla en la cabecera de la cama. El aire directo sobre las personas molesta aunque la temperatura sea correcta. La posición de las rejillas se decide en el plano, no cuando ya está el falso techo cerrado.
  • Pedirle a la máquina agua más caliente de la necesaria. Es la forma más rápida de tirar el rendimiento por la ventana. Las curvas de temperatura se ajustan en la puesta en marcha, y esa hora de trabajo vale más que muchos euros de equipo.
  • No prever el filtro ni el mantenimiento. Un fancoil tiene filtro y hay que limpiarlo, igual que un aire acondicionado. Si lo empotras sin acceso, te has creado un problema anual. Cómo se hace está en la guía de limpieza.

Cuánto cuesta cada camino

Una instalación de aerotermia con fancoils o conductos —calefacción, aire acondicionado y agua caliente— se mueve en 85-120 € por metro cuadrado: unos 8.500-12.000 € en un piso de 100 m² y 12.750-18.000 € en un unifamiliar de 150 m². Aprovechando radiadores existentes baja a 65-80 € el metro, pero te quedas sin verano. Y el suelo radiante nuevo suma entre 50 y 75 € por metro cuadrado sobre la base.

Dentro de la vía del aire, los fancoils sueltos suelen salir más baratos que los conductos, porque los conductos llevan falso techo, trazado y, si zonificas, compuertas y termostatos. La excepción clara es la casa que ya tiene conductos de un aire acondicionado anterior: ahí los conductos pasan a ser la opción más económica y la más limpia. Tienes la calculadora con tus metros en la guía de cuánto cuesta la aerotermia.

¿Qué emisor le va a tu casa?

Dinos cómo es la vivienda, si tienes falso techo y si quieres aire acondicionado además de calefacción, y te ponemos en contacto con instaladores de aerotermia de tu zona que lo calculan antes de darte precio.

Preguntas sobre fancoils y conductos con aerotermia

¿Qué es un fancoil y en qué se diferencia de un radiador?

Un fancoil es una batería por la que circula el agua de la aerotermia con un ventilador detrás que sopla aire a través de ella. El radiador entrega el calor por radiación y convección natural, despacio y solo en invierno; el fancoil lo entrega soplando, mucho más rápido, y sirve también para enfriar en verano porque por la misma batería puede pasar agua fría. A cambio hace algo de ruido, mueve aire y necesita un desagüe para el agua que condensa en verano.

¿La aerotermia da aire acondicionado de verdad?

Sí, pero solo si el calor y el frío se reparten con aire: fancoils o conductos. Es la misma máquina funcionando al revés. Con radiadores no hay aire acondicionado posible, y con suelo radiante se consigue refrescar la casa unos grados, no el frío seco de un aire acondicionado, porque el suelo no puede deshumidificar. Si el verano te importa, la decisión de emisor está tomada.

¿Fancoils o suelo radiante?

El suelo radiante gana en confort y en rendimiento, porque trabaja con agua más templada y reparte el calor por toda la superficie. El fancoil gana en velocidad de respuesta, en que sí da aire acondicionado completo y en que se instala sin levantar el suelo. Lo habitual en obra nueva es combinarlos: suelo radiante para el invierno y algún fancoil para el verano. En reforma sin obra, el fancoil suele ser la única opción realista.

¿La aerotermia por conductos es lo mismo que el aire acondicionado por conductos?

El reparto es igual —una máquina oculta en falso techo y rejillas en cada estancia—, pero la unidad interior no. En aire acondicionado por conductos, esa unidad trabaja con refrigerante; en aerotermia, es un fancoil conductable que trabaja con el agua de la bomba de calor y que además da calefacción y agua caliente sanitaria. Si ya tienes el falso techo y los conductos hechos, buena parte de la obra está resuelta.

¿Monobloc o bibloc?

En el monobloc todo el circuito de refrigerante va dentro de la unidad exterior y a casa solo entran dos tubos de agua: menos obra dentro y montaje más sencillo, a cambio de proteger esas tuberías del hielo en zonas frías. En el bibloc, el refrigerante llega hasta una unidad interior, lo que aguanta mejor los inviernos duros pero exige manipular el circuito frigorífico en obra. Para la mayoría de pisos y de la España costera, el monobloc simplifica mucho.

¿Hacen ruido los fancoils?

Hacen el ruido de un ventilador, que a velocidad baja es un fondo suave y a velocidad máxima se nota. Por eso conviene dimensionarlos con holgura: un fancoil grande girando despacio hace mucho menos ruido que uno justo a tope. En dormitorios se eligen modelos silenciosos y se programan a velocidad mínima de noche. Los de conductos son los más discretos, porque la máquina va en el falso techo y lo que se oye en la habitación es solo el aire saliendo por la rejilla.

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