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Guía

Aerotermia con radiadores o con suelo radiante: cuál te encaja

Decidir «quiero aerotermia» es la mitad del trabajo. La otra mitad es por dónde va a salir ese calor: ¿suelo radiante, los radiadores que ya tienes, radiadores nuevos, fancoils? De esa elección dependen el presupuesto, la obra y —esto es lo que casi nadie cuenta— lo que gastará la máquina cada invierno. Aquí van los caminos reales, con sus condiciones y sin vender ninguno.

Actualizada el 8 de agosto de 2026. La escribimos y la revisamos nosotros; si ves algo mal, dínoslo.

Por qué el emisor importa tanto

Toda la conversación se reduce a una regla física: cuanto más baja es la temperatura del agua que produce, mejor rinde una aerotermia. La bomba de calor no quema nada, mueve calor, y moverlo hasta 35 °C le cuesta mucha menos electricidad que subirlo hasta 70 °C. Los técnicos lo miden con el COP; a ti te llega en la factura.

El emisor es quien fija esa temperatura. Un radiador clásico se diseñó para trabajar con agua a 70-80 °C de caldera; un suelo radiante reparte el calor con agua a 30-40 °C. La misma máquina, en la misma casa, gasta distinto según a cuál de los dos alimente. Por eso esta decisión no es estética: es la que determina si tu aerotermia rinde lo que promete el folleto o no.

Con suelo radiante: la pareja ideal

El suelo radiante convierte toda la superficie de la vivienda en emisor. Al ser una superficie enorme, no necesita ponerse caliente para calentar la casa: agua a 30-40 °C basta, que es exactamente donde la aerotermia da su mejor rendimiento. A eso se suma el confort —calor uniforme desde abajo, sin corrientes ni polvo en movimiento— y que las paredes quedan libres.

La condición es conocida: hay obra. Los tubos van bajo el pavimento, así que su momento natural es la obra nueva o la reforma en la que ya ibas a levantar el suelo (existen sistemas de bajo espesor para reformas, que suben la cota solo unos centímetros). Si ese es tu caso, la combinación aerotermia + suelo radiante es la instalación de calefacción más eficiente que se puede montar hoy en una vivienda.

Con tus radiadores de siempre: cuándo vale

Aquí está la pregunta que más nos llega, y la respuesta corta es: muchas veces sí, sin tocar nada. La aerotermia puede alimentar el circuito de radiadores existente —los tubos se aprovechan tal cual— siempre que los radiadores tengan superficie suficiente para calentar cada estancia con agua a 45-55 °C en lugar de los 70-80 °C de la caldera.

¿Y cómo se sabe? Con un cálculo, no con una opinión: el instalador estima la demanda de calor de cada habitación y la compara con lo que emite su radiador a baja temperatura. La buena noticia es que muchos radiadores antiguos se instalaron sobredimensionados —se calculaban generosos, con elementos de sobra— y aguantan el cambio sin pestañear. Una pista casera: si tu caldera lleva años trabajando con el agua a temperatura moderada y la casa se calienta bien, vas con ventaja.

Cuando alguno se queda corto, la solución no es renunciar: es sustituir solo ese por uno de más superficie, y dejar el resto como está. Lo que no debe hacerse es forzar la máquina a producir agua muy caliente para compensar radiadores pequeños: funciona, pero gastando de más cada invierno, que es justo lo que venías a evitar.

Radiadores de baja temperatura y fancoils

Entre el suelo radiante y los radiadores heredados hay dos piezas intermedias que conviene conocer:

  • Radiadores de baja temperatura. Paneles pensados para rendir con agua a 45-50 °C: más superficie de intercambio en el mismo hueco. Son el recambio natural de los radiadores que no dan la talla, sin obra más allá de la sustitución.
  • Fancoils. Parecen un radiador o un split, pero por dentro llevan un ventilador que empuja el aire a través del agua del circuito. Rinden muy bien a baja temperatura y tienen un as en la manga: también dan frío en verano con la misma aerotermia. A cambio, se oyen (poco, pero no son silenciosos del todo) y necesitan desagüe para la condensación del modo frío.

Mezclar emisores es normal

No hay que elegir un único emisor para toda la casa. Es perfectamente habitual —y buena práctica— combinar: suelo radiante en la planta de día y radiadores en los dormitorios, o radiadores en casi toda la casa y un fancoil en el salón para tener frío en verano. La aerotermia puede servir circuitos a temperaturas distintas, cada uno con la suya.

Esto es especialmente útil en reformas por fases: se empieza aprovechando los radiadores y, si algún día levantas el suelo de una zona, ese circuito se pasa a radiante. La máquina no hay que cambiarla; se amplía la instalación.

¿Y el frío en verano?

El emisor también decide qué pasa en julio, y conviene saberlo antes de firmar:

  • Radiadores: no enfrían. Punto. Para el verano necesitarás splits o conductos aparte.
  • Suelo radiante: puede refrescar haciendo circular agua fresca: baja la temperatura unos grados con mucho confort, pero no deshumidifica ni responde rápido en plena ola de calor. Se suele complementar con fancoils o un split en las estancias críticas.
  • Fancoils y conductos: frío de verdad, como un aire acondicionado, con la misma máquina que te calienta en invierno. Es la vía para tener climatización completa con una sola aerotermia.

Qué cuesta cada camino

Con los precios que tenemos contrastados (agosto de 2026, guías públicas de mercado):

  • Aerotermia aprovechando tus radiadores: el coste es el de la instalación de aerotermia, 65-80 € por m²; un piso de ~100 m² parte de 8.000 € y una unifamiliar de ~150 m² se mueve entre 12.000 y 18.000 €. Si hay que sustituir radiadores concretos, ese extra te lo debe desglosar el presupuesto (no publicamos cifra por radiador: no la tenemos contrastada).
  • Aerotermia con suelo radiante: al precio anterior se suma el suelo, 50-75 € por m² el hidráulico (una vivienda de ~100 m², entre 5.000 y 7.500 €). En unifamiliar, el conjunto puede llegar a los 21.000 €. Es el camino caro de entrada y el barato de usar.

En los dos casos aplica lo de siempre: presupuesto por escrito, con el cálculo estancia por estancia detrás, no un precio por teléfono. Los rangos completos están en las páginas de aerotermia y suelo radiante.

Cómo decidir en tu casa

El árbol de decisión honesto cabe en cuatro líneas:

  • ¿Obra nueva o reforma con el suelo levantado? Suelo radiante. Es su momento y no volverá tan barato.
  • ¿Casa con radiadores generosos y sin ganas de obra? Aerotermia sobre tus radiadores, sustituyendo solo los que el cálculo señale. Es el camino con mejor relación resultado/trastorno.
  • ¿Quieres también frío en verano con la misma máquina? Mete fancoils (o conductos) al menos en las estancias de día.
  • ¿Radiadores pequeños, casa mal aislada? Ojo: ahí la aerotermia rendirá por debajo de lo prometido hagas lo que hagas con los emisores. Primero aislamiento, o al menos un dimensionado muy honesto.

Y la constante de todas las guías de esta casa: quien decida esto tiene que haber visto tu vivienda. Un instalador con carné de gases fluorados, cálculo por estancia y presupuesto por escrito. Lo demás es vender máquinas.

Que un instalador mire tus radiadores antes de decidir

Dinos tu municipio y cómo se calienta hoy tu casa y te ponemos en contacto con instaladores de aerotermia de tu zona, con carné de gases fluorados, que hacen el cálculo estancia por estancia y te dan el presupuesto por escrito.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia y emisores

¿La aerotermia funciona con radiadores normales?

Sí, siempre que los radiadores tengan superficie de sobra para calentar la estancia con agua a 45-55 °C en vez de a 70-80 °C. Muchos radiadores antiguos se instalaron sobredimensionados y valen tal cual; otros se quedan cortos y hay que sustituir solo esos por modelos más grandes o de baja temperatura. Lo comprueba el instalador estancia por estancia antes de darte precio.

¿Hay que cambiar las tuberías de la calefacción?

Normalmente no. El circuito de agua existente se aprovecha: la aerotermia sustituye a la caldera como fuente de calor y sigue empujando agua por los mismos tubos. Lo que se revisa es el estado del circuito y si conviene equilibrarlo, no rehacerlo. Esa es justo la gracia de pasarse a aerotermia sin obra: se cambia la máquina, no la casa.

¿Cómo sé si mis radiadores valen o se quedan cortos?

La comprobación seria la hace el instalador: calcula la demanda de calor de cada estancia y la compara con lo que emite tu radiador trabajando a baja temperatura. Hay una pista casera mientras tanto: si tu caldera lleva años funcionando con el agua a temperatura moderada y la casa se calienta bien, es buena señal de que hay superficie de sobra.

¿El suelo radiante también enfría en verano?

Puede refrescar, no enfriar como un aire acondicionado. Con una aerotermia reversible se hace circular agua fresca y la temperatura ambiente baja unos grados con mucho confort, pero no deshumidifica ni reacciona rápido en plena ola de calor. Para frío de verdad se combina con fancoils, un split o conductos en las zonas que lo pidan.

¿Qué pasa si monto la aerotermia con un emisor que se queda corto?

La máquina se ve obligada a producir agua más caliente de lo que le conviene, el rendimiento cae y la factura sube: la misma aerotermia puede ser excelente en una casa y decepcionante en otra solo por los emisores. Es el motivo de que insistamos en el estudio previo estancia por estancia; el equipo es la mitad de la instalación, el emisor es la otra mitad.

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